Carencia de Elogios

El mundo adolece de carencia de elogios

Hace muchos años que lo digo… y me sigue sorprendiendo que ante tantos posteos que hablan del agradecimiento, del amor, del desapego, del perdón, la autoestima, del dejar ir…. (todas imprescindibles-por cierto-), los elogios no ocupen demasiado lugar en nuestro vocabulario espiritual.

Es «como si» estuvieran desvalorizados… y paradójicamente, se nota mucho en un momento donde hay abundancia de «yoísmo». Abundancia de «Yoismo», de protagonismo, de empoderamiento personal y carencia de elogios…

Y es que muchas veces nos olvidamos de lo simple… Simplemente mirar al otro…. simplemente sacar la lente de nosotros mismos y enfocar nuestra cámara hacia afuera…. empezando por nuestro entorno más cercano. Simplemente, dejar de mirarnos en el espejo y observar a quienes tenemos a nuestro alrededor, acompañándonos en esta existencia terrenal en este momento preciso de nuestra vida. Detenerme y poner mi atención en aquellos con quienes estoy recorriendo mi camino evolutivo me permite empatizar…. y claro, una cosa lleva a la otra… al empatizar puedo comprender sus sentires y puedo darme cuenta de las áreas en las que necesita apoyo… y también puedo percibir todo lo bueno que emana de él/ella.

Claro… para eso hay que empezar por el principio…: Primero detenerme… y luego, sacar el foco de atención de mí y colocarlo a mi alrededor. ¿Cuántas veces has elogiado a alguien hoy? ¿Esta semana? ¿Este mes? ¿Cuántas veces le has manifestado a alguien que te gusta cómo lo hace, que te agrada su forma de hacerlo y que lo admiras por eso? ¿Se los has expresado con palabras? ¿Se lo has DICHO en PUBLICO? ¿Tienes idea de lo que sucede en la psico-emocionalidad y en el alma de una persona cuando recibe una apreciación positiva de otro ser humano? ¿Qué tal si es alguien que almuerza contigo, que comparte tu techo o con quien pasas muchas horas por día trabajando, desde hace años? ¿Qué tal si empiezas a extender tus elogios más allá de tu entorno cercano? ¿Te has preguntado qué sucedería? Sin duda, habría más sonrisas…. más suspiros de agradecimiento… mas empatía…. más amor…. Más Solidaridad…

Porque cuando me detengo a observar (realmente me detengo a observar), el otro se convierte en un OTRO COMO YO. Un par… que vino a esta vida a aprender igual que yo… y habitamos juntos el planeta en el mismo instante. La magia se manifestaría más seguido si al empatizar puedo manifestarle una frase positiva, unas palabras amables, un buen deseo, una expresión de elogio … ¿No lo crees? Empieza hoy. Us Urgente. Un elogio crea felicidad, empatïa, solidaridad. Disminuye las comparaciones envidiosas y nos ayuda a conectarnos con nuestra misión de vida desde un lugar genuino. El que mi alma conoce. Y ese lugar no es egoico. Porque lo egoico No me ayuda a ser feliz, sino todo lo contrario.

Lic. Cecilia Suffich